Trucos para medir la velocidad del viento

Es imposible salir a disfrutar de las olas y el viento cargando con un sinfín de aparatos que nos ayuden a tomar medidas de las condiciones climatológicas. Para ello os traemos hoy algunos trucos para medir la velocidad del viento y de esta forma poder salir al mar tranquilamente a disfrutar de nuestro deporte náutico favorito.

Métodos caseros y tradicionales

En primer lugar debemos tener en cuenta que este tipo de soluciones nos aportan un alto grado de precisión a la hora de practicar kitesurf o windsurf, pero, evidentemente, no son sistemas tecnológicos en los que podamos confiar con total exactitud. El método que proponemos es la escala de Beaufort. La escala de Beaufort fue creada por el almirante Francis Beaufort para dotar a los oficiales navales de un elemento con el que orientarse para saber el estado del mar, las olas y las mareas. De esta forma la tabla sería la siguiente:

Escala de Beaufort Denominación Efectos observados Nudos Km/hora
0 Calma El humo se eleva en vertical Menos de 1 0 a 1,9
1 Ventolina o brisa muy ligera El viento inclina el humo, no mueve banderas 1 a 3 1,9 a 7,3
2 Flojito o brisa ligera Se nota el viento en la cara 4 a 6 7,4 a 12
3 Flojo o pequeña brisa El viento agita las hojas y extiende las banderas 7 a 10 13 a 19
4 Bonancible o brisa moderada El viento levanta polvo y papeles 11 a 16 20 a 30
5 Fresquito o buena brisa El viento forma olas en los lagos 17 a 21 31 a 40
6 Fresco El viento agita las ramas de los árboles, silban los cables, brama el viento 22 a 27 41 a 51
7 Frescachón El viento estorba la marcha de un peatón 28 a 33 52 a 62
8 Duro El viento arranca ramas paqueñas 34 a 40 63 a 75
9 Muy duro El viento arranca chimeneas y tejas 41 a 47 76 a 88
10 Temporal o tempestad Grandes estragos 48 a 55 89 a 103
11 Tempestad violenta Devastaciones extensas 56 a 63 104 a 118
12 Huracán Huracán catastrófico 64 y más 119 y más

Anemómetro casero

Cómo hemos comentado, una vez enfundados en nuestro neopreno y con nuestra tabla en las manos, sería un problema salir con un anemómetro digital para tener que volver a guardarlo a la caseta o nuestro coche. Por esta razón, realizar un anemómetro casero, con cuatro objetos que permitan captar el aire (por ejemplo vasos de plástico) y un soporte, preferiblemente de madera, con dos elementos horizontales en forma de cruz, a los que se adhieren los vasos, es una solución casera que nos permite controlar la velocidad del viento. Marcando uno de los vasos y contando las vueltas que realizan por minuto, nos aproximaremos a la velocidad del viento. Además podremos dejarlo hincado en la arena sin temor a que nos los roben, o si lo hacen, no habremos perdido un objeto de gran valor económico como puede ser el anemómetro digital.

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